Propósitos para el 2019: Por un Guayaquil sostenible

En este preciso momento, más de la mitad de la población mundial vive en ciudades, y este porcentaje tiende a incrementarse a medida que la población mundial crece descontroladamente. A pesar de ocupar solo el 2% del territorio mundial, las ciudades consumen la mayor parte del agua, producción agrícola, combustibles fósiles y materia prima del mundo. Así mismo, las ciudades son responsables del 70% de la producción total mundial de gases de efecto invernadero (ONU 2011). Por esta razón, hoy se comenta mucho acerca del desarrollo de ciudades sostenibles.


De acuerdo con la Comisión de Brundtland, sostenibilidad es el desarrollo que satisface las necesidades del presente sin perjudicar la satisfacción de las necesidades de las generaciones futuras. A nivel urbano, el desarrollo sostenible busca idear soluciones para hacer frente a la mayor cantidad de problemas sociales, ambientales y económicos (DTER 2000). Por lo tanto, el desarrollo sostenible no solo se basa en la preservación y/o conservación de nuestros recursos naturales, sino también sobre mejorar la calidad de vida de los ciudadanos e incentivar el crecimiento sano de la economía de las ciudades.


Las ciudades deben ser reconocidas como un sistema social, económico y ecológico muy complejo, en donde cada uno de sus componentes funciona de manera interdependiente. Y priorizar uno de ellos, puede tener graves repercusiones sobre los otros. Una ciudad no puede enfrascarse solamente en “modelos verdes” en donde la población no tenga la capacidad de interactuar con sus recursos naturales y hacer uso de estos. Tampoco podemos dejarnos seducir por un modelo extractivista ilimitado que busca simplemente un crecimiento económico. Este modelo ha demostrado ser catastrófico para las grandes mayorías que además de no beneficiarse por la extracción y destrucción de sus recursos, también han tenido que heredar graves problemas ambientales que disminuyen su calidad de vida. Por esta razón, es crucial que todo urbanista y autoridad local tenga muy en cuenta esta relación de interconectividad.


Lamentablemente no existe una formula única que se pueda aplicar a todas las ciudades para alcanzar la sostenibilidad, debido a las diferencias culturales, espaciales y tecnológicas que cada región posee. Cada ciudad tiene un enfoque distinto y su gente percibe de manera diferente el concepto de desarrollo sostenible. Por esta razón, el diseño y planificación de una ciudad debe abarcar la mayoría de los temas referentes a la seguridad alimentaria, suministro de agua, manejo de desechos, drenaje, flujo vial, energía, criterios de construcción de edificaciones, seguridad, pobreza, vivienda, economía, entre otros. En conclusión, supone un gran desafío multidisciplinario e interdisciplinario, el proceso requerido para alcanzar la sostenibilidad.

En este sentido, el propósito del año 2019 de la Fundación Proyecta Verde es aportar al desarrollo de un Guayaquil sostenible. Consideramos necesario la generación de información de calidad y educación ciudadana acerca del cambio climático, sus posibles efectos sobre nuestra ciudad y la promoción de las diferentes alternativas de adaptación y mitigación. Nuestro primer proyecto del 2019 “Guayaquil Cielo Florido” busca crear un cambio de paradigma hacia la infraestructura verde y gestión del drenaje urbano. El proyecto involucra, entre otras cosas, el desarrollo de una guía de criterios de construcción de techos, fachadas y paredes verdes, que será acompañada con una campaña de difusión ciudadana y una ordenanza elaborada por la M.I. Municipalidad de Guayaquil que tiene como objetivo incentivar las edificaciones sostenibles y el crecimiento vertical. Estamos convencidos que este proyecto impulsará el desarrollo de diferentes políticas a nivel local y nacional de cambio climático y será parte de una gran propuesta para hacer de Guayaquil una ciudad sostenible.

“Piensa globalmente, actúa localmente”



Juan Carlos Solís

Miembro Activo